En 1981 se celebró en Colombia, el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. Es allí donde se decidió que el 25 de noviembre sea el Día Internacional de No Violencia contra las Mujeres. La fecha fue elegida para recordar el feminicidio en el año 1960 de las hermanas Mirabal (las mariposas) a manos de la dictadura de Leónidas Trujillo en República Dominicana.

Más de una década después, en 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas definió que la violencia hacia la mujer era “todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada”.

La violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas y persistentes. Es por todo esto que la ONU decidió declarar este día para visibilizar, reflexionar y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres.