La celebración, de lo que en un principio se llamó Día Panamericano del Médico, nació en el año 1946 gracias a la Confederación Médica Panamericana con la finalidad de rendir un merecido homenaje al destacado médico de origen cubano Carlos Finlay Barrés y dar a conocer su valioso trabajo, como fue descubrir el mosquito transmisor de la fiebre amarilla llamado Aedes Aegypti.

Este destacado doctor y científico contribuyó a salvar la vida de los soldados americanos, así como de la población civil en América Latina. Por todos sus aportes a la medicina, se decidió que el 3 de diciembre, día de su natalicio, fuera una fecha dedicada a la profesión que dignamente representó para dejar un gran legado a la humanidad.